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¿En cuántas ocasiones no nos hemos sentido a gusto con nuestro cuerpo y nos hemos intentado poner a dieta para remediarlo? ¿Cuántas veces hemos cogido algún kilito extra durante las vacaciones y hemos querido perderlo de forma rápida? Las dietas que nos hacen perder peso en poco tiempo resultan muy motivadoras, no lo vamos a negar, pero ¿son sostenibles en el tiempo? ¿Son realmente eficaces?

Hoy os traemos este artículo en el que nuestra coach Raquel Catalá, Licenciada en Ciencias de la Actividad Física y el deporte, nos proporciona información muy interesante para todos aquellos que os interesen temas de nutrición, salud y bienestar, en la que intentará proporcionarnos algo más de información al respecto. Así, podremos valorar correctamente cuándo se trata de dietas saludables y cuándo no.

 

En primer lugar… ¿qué es una dieta milagro?

Todos sabemos lo que es una dieta. Lo que no nos paramos a pensar es qué características tienen las dietas denominadas «milagro». A continuación, os resumimos brevemente las características de este tipo de dietas:

  • Prometen resultados en un periodo de tiempo muy corto.
  • Restringen la ingesta de un alimento o grupo de alimentos.
  • Exageran o magnifican la realidad científica de un nutriente.
  • Aconsejan suplementos o productos a los que se atribuyen propiedades extraordinarias.
  • Incluyen testimonios para aportar credibilidad, a menudo, de personajes públicos que poco (o nada) saben de nutrición.
  • Contienen afirmaciones que contradicen a colectivos sanitarios de reconocida reputación.

 

Algunos ejemplos de dietas milagro

Podemos clasificar las dietas milagro en tres grupos básicamente:

  • Dietas hipocalóricas desequilibradas: Se basan en una disminución drástica de la ingesta de calorías. Pueden provocar una adaptación metabólica que se caracteriza fundamentalmente por una disminución del gasto energético.
  • Dietas disociativas: Están basadas en no combinar alimentos ricos en hidratos de carbono con los considerados neutros (verduras, leche, algunos quesos ricos en grasas o aceites vegetales) y las proteínas. Las carencias nutricionales pueden provocar fatiga entre otros problemas de salud.
  • Dietas excluyentes: Son las más conocidas y se basan en eliminar de la dieta por completo algún grupo de alimentos. La más conocida en los últimos años es la dieta o el método Dukan. Su etapa de ataque se basa en el consumo de proteínas únicamente. La restricción de hidratos de carbono puede provocar una descalcificación ósea y daños renales. Además, puede provocar deshidratación debido a la gran pérdida de líquidos y minerales que se produce.

Por lo general, los inconvenientes de este tipo de dietas son el aporte desequilibrado e insuficiente de nutrientes, lo cual a la larga, conlleva a unos efectos adversos similares a las dietas excesivamente restrictivas.

 

Entonces, ¿qué dietas son más saludables?

Si queremos perder peso, debemos buscar que esta pérdida de peso sea paulatina y gradual. Además, debemos evitar déficits nutricionales. Debemos saber que, habitualmente, necesitamos ingerir entre 20 y 25 calorías por Kg de peso. Este es uno de los motivos por los que una bajada de peso muy rápida no es realista ni saludable.

Otra de las cuestiones a interiorizar, incluso antes de comenzar una dieta, es que no nos va a servir de nada pasar dos o tres meses contando calorías o restringiendo cierto tipo de comida si después de ese periodo de tiempo volvemos a los hábitos anteriores. Por esto, es muy importante plantear comenzar más que una dieta, un cambio en las actitudes hacia la comida.

También debemos pensar en el tipo de alimentos que nos permitirá tomar cada dieta. Si los alimentos son de mayor calidad, aportarán mayor cantidad de nutrientes; pueden ser macronutrientes (proteínas, hidratos de carbono y grasa) y micronutrientes (vitaminas y minerales).

Por lo general, en cualquier dieta deberíamos recortar el exceso de alimentos procesados. Este tipo de alimentos llevan conservantes, aditivos, grasas no saludables y grandes cantidades de azúcar y sal. Resulta más interesante ingerir los alimentos que nos ofrece la naturaleza como los vegetales, frutas, cereales y aquellos que contienen grasas saludables.

En sGo Wellness Club sabemos que una alimentación equilibrada y practicar ejercicio físico son los dos pilares fundamentales para mantenernos en forma y la mejor manera de estar saludables tanto por dentro como por fuera.  Nuestra mejor recomendación si quieres mejorar tu alimentación, es cambiar nuestros hábitos. ¿Cómo? Introduciendo paulatinamente pequeños cambios que nos hagan progresar, sin agobios, permitiéndonos algún capricho de vez en cuando.

Y, si lo que te falta es motivación, ponemos a tu disposición nuestro servicio de nutrición y de entrenamiento personal para empezar por una buena reeducación alimentaria y la adquisición de una rutina deportiva diaria más saludable.

Esperamos que esta información os haya sido de ayuda. Nos despedimos hasta la próxima entrada con una frase de para reflexionar:

“Es mejor ir despacio pero en la dirección correcta que rápido pero sin rumbo”